¿Cómo se alimenta la planta?  Abonos  Macronutrientes primarios
Macronutrientes secundarios Micronutrientes
Recomendación Abonado
 
Nitrógeno
Fósforo
Potasa
 
   
 
 

   La potasa se puede encontrar en diferentes estados naturales:

 

   En la solución del suelo: Es la potasa que está disuelta en el agua del suelo. La planta se alimenta principalmente a partir de ella.

 

   Sobre el complejo en estado "cambiable": En esta forma la potasa se encuentra fijada sobre la superficie de las partículas de arcilla y de humus. La potasa de la solución y la del complejo están en equilibrio formando un conjunto que puede utilizar la planta para su alimentación: es la denominada potasa “cambiable” o “asimilable” que es la que incrementamos cuando abonamos.

 

   En el interior de las redes cristalinas de las arcillas: Su intervención en la alimentación vegetal es más difícil, aunque este potasio puede volver de nuevo al exterior de complejo, siendo otra vez asimilable por las plantas.

 

   En la roca madre: En forma de silicatos prácticamente insolubles que por tanto la planta no puede utilizar.

 
 

   Regulador de las funciones de la planta . Situándose en mayor cantidad en zonas activas de crecimiento, fundamentalmente en los tejidos jóvenes. Las fibras esclerenquimatosas poseen más firmeza, mejores tejidos de sosten y por tanto, mayor estabilidad de la planta; fundamental para muchos cultivos, como el maíz, por ejemplo.

 

   Interviene en la fotosíntesis. Con su presencia la potasa favorece la síntesis en la hoja, de los glúcidos o hidratos de carbono, así como el movimiento de estas sustancias y su acumulación en ciertos órganos de reserva. Por esto, las plantas que se cultivan por su reservas de glúcidos (almidón de las patatas, azúcar de la remolacha y de la uva) responden especialmente bien al suministro de abonos ricos en potasio.

 

   Formación de prótidos. En la práctica se observa que existe una interacción entre el nitrógeno y la potasa favoreciendo ambos elementos la formación de proteínas.

 

   Disminuye la transpiración de la planta. La potasa asegura una mayor resistencia de la planta a la sequía. Actúa como osmoregulador, permitiendo un buen aprovechamiento del agua, ya que mantiene la turgencia fisiológica celular imprescindible para el desarrollo de los procesos metabólicos. El potasio permite un equilibrio adecuado entre la respiración, la transpiración y el anabolismo.

 

   Aumenta la resistencia de la planta a las heladas y a las enfermedades criptogámicas. Cuando existen deficiencias de potasa en los cereales se produce una disminución del peso específico. En la remolacha disminuye su contenido en azúcar y en los frutales retarda la maduración. En todos los casos bajan sensiblemente los rendimientos de las cosechas.Cuando existen deficiencias de potasa en los cereales se produce una disminución del peso específico. En la remolacha disminuye su contenido en azúcar y en los frutales retarda la maduración. En todos los casos bajan sensiblemente los rendimientos de las cosechas.

 
 

   Existe un cierto antagonismo entre el potasio y otros elementos, principalmente el calcio y el magnesio. Un encalado excesivo puede entorpecer la absorción de la potasa y de ciertos microelementos.

 

Una deficiencia de potasio retrasa el crecimiento de la planta, afectando principalmente a las partes que acumulan sustancias de reserva: frutos, semillas, etc., debido a la inhibición de carbohidratos. En la patata, por ejemplo, aumentaría el porcentaje de tubérculos pequeños. En el maíz aparecerían plantas muy sensibles al encamado y al ataque de hongos.

 
 

   Por quedar fijada la potasa en los coloides del suelo debe enterrarse con una labor superficial para ponerla al alcance de las raíces. La potasa aportada en los fertilizantes debe ser soluble en agua. Los cultivos de gramíneas, leguminosas, verduras, tomates, manzanas, uvas, patatas, remolacha, etc. Requieren gran cantidad de potasio.