¿Cómo se alimenta la planta?  Abonos  Macronutrientes primarios
Macronutrientes secundarios Micronutrientes
Recomendación Abonado
 
Nitrógeno
Fósforo
Potasa
 
   
 
 

    El origen fundamental del fósforo son los yacimientos de fosfatos naturales (fosfato tricalcico (Ca3(PO4)2)). El fosfato natural debe ser atacado con ácidos como el sulfúrico para lograr que sea soluble y por tanto disponible para las plantas. Si este tratamiento previo no se realiza completa y adecuadamente, el fósforo no tratado, no podrá ser tomado por las plantas y permanecerá en el suelo por tiempo indefinido.

 

El fósforo es un componente esencial en los vegetales que interviene activamente en la mayor parte de las reacciones bioquímicas de la planta: respiración, síntesis y descomposición de glúcidos, síntesis de proteínas, etc

 
 

   Transferencias de energía: Los iones fosfóricos son capaces de recibir energía luminosa captada por la clorofila y transportarla a través de la planta en forma de ADP (adenosin difosfatos) y ATP (adenosin trifosfatos).

 

   Factor de crecimiento: El fósforo es muy importante porque influye fuertemente en el desarrollo de las raíces de la planta.

 

   Factor de precocidad: El fósforo activa el desarrollo inicial y tiende a acortar el ciclo vegetativo, favoreciendo la maduración de los frutos, mejorando su calidad.

 

   Factor de resistencia: Este elemento aumenta la resistencia a las condiciones meteorológicas adversas, al encamado (cereales) y en general, a las enfermedades, función que comparte con la potasa. Este factor es de suma importancia para la rentabilidad de los cultivos..

 

   Factor de nodulacion: El fósforo favorece la nodulación y la actividad de la bacterias nitrofijadoras, por ejemplo en la soja, especialmente cuando no existe un exceso de calcio en el terreno.

 
 

    La mayor parte del P2O5 que necesitan las plantas lo toman de la solución del suelo, en forma de iones fosfato “fósforo asimilable”, siendo, por tanto, el agronómicamente útil. A este “fósforo asimilable” en los análisis químicos y en la legislación sobre fertilizantes se denomina “fósforo soluble en citrato de amonio neutro y en agua”.

 

La absorción es muy activa durante el período de máximo crecimiento y se reduce a partir de la floración. El P2O5 se concentra en los órganos de reproducción y en el grano (semilla).

 
Una alimentación insuficiente en fósforo supondrá:
 

Retraso del crecimiento, fecundación defectuosa- en girasol, deficiencias en formación y llenado de las semillas -, retraso de la maduración, hojas pequeñas con nervios poco pronunciados y coloración azul-verdosa oscura, desarrollo de un sistema radicular débil, lo que determina en su conjunto una reducción de la cosecha y menor calidad de la misma.

 
 

    Es preciso asegurarse de que todo el fósforo que proporcionemos con los fertilizantes pueda ser tomado por la planta en un periodo de tiempo que corresponda a sus necesidades y no a “edades geológicas”.

 

Es una característica esencial de nuestros fertilizantes que el contenido en anhídrido fosfórico declarado es 100% asimilable por la planta – soluble en citrato de amonio neutro y en agua- .

 

Existen gran cantidad de productos en el mercado que presentan un tanto por ciento importante de fósforo insoluble, esto es, soluble únicamente en ácidos minerales. – fósforo NO UTIL para la alimentación vegetal-

 

El fósforo es muy poco móvil en el suelo ya que los iones fosfato no pueden ser extraídos por una raíz cuando entre ellos hay una distancia mayor a 2 mm. Es conveniente un abonado con abundancia de fósforo para asegurar la disponibilidad del mismo, además, con este elemento no se producen pérdidas por lavado (lixiviación).