¿Cómo se alimenta la planta?  Abonos  Macronutrientes primarios
   Macronutrientes secundarios  Micronutrientes  Recomendación  Abonado
 
 

El aire, con su aporte de oxígeno y gas carbónico y las sales minerales en solución en el agua del suelo, constituyen el alimento necesario para la planta. Las sales minerales, tan importantes para la planta, proceden de las reservas orgánicas del suelo o bien de su aporte al suelo en forma de fertilizantes.

Con los elementos minerales de los vegetales podemos hacer una primera división en función del porcentaje con que forman parte de la materia seca vegetal., así podemos distinguir entre dos categorias:

 
 
 
   
Se consideran 12 elementos que constituyen el 99% de la materia seca vegetal, entre ellos destacamos:

Carbono, Oxígeno, Calcio, Hidrógeno. Nitrógeno, Azufre, Fósforo, Potasio, Magnesio...

A su vez, dentro de los que se aportan con los fertilizantes, se pueden establecer otras dos categorías vegetal., así podemos distinguir entre:
   
     Macronutrientes elementos primarios. La planta para su correcto desarrollo precisa recibirlos de forma abundante:
   
Nitrogeno (N), Fósforo (P2O5) y Potasio (K2O)
   
 
     Macronutrientes elementos secundarios. Imprescindibles para la alimentación vegetal y en muchas ocasiones, escasos en los terrenos de cultivo. Si su nivel es insuficiente, el abonado periódico es tan importante como el de cualquier otro macronutriente. Sus deficiencias no suelen presentarse en parcelas aisladas sino en comarcas.
   
  Calcio (CaO), Magnesio (MgO), Sodio (Na2O) y Azufre (SO3)
   
 
   
     En su conjunto representan una parte insignificante del peso de la planta, pero son también importantes para las mismas:
   
  Boro (B), Cobre (Cu), Hierro (Fe), Manganeso (Mn), Molibdeno (Mo), Cinc (Zn), entre otros.