¿Cómo se alimenta la planta?  Abonos  Macronutrientes primarios
   Macronutrientes secundarios  Micronutrientes  Recomendación  Abonado
 
   
 
   

    Son sustancias que se añaden al suelo para favorecer el crecimiento vegetal, aumentar la producción, mejorar la calidad de la planta y frutos, así como, su resistencia frente a influencias adversas, mejoran la estructura de los suelos, etc.

Surgen como solución al problema del agotamiento del suelo, es necesario restituir los elementos fertilizantes extraídos por las cosechas, además se debe tener en cuenta que “la insuficiencia de un solo elemento esencial afecta la producción, aunque los demás elementos se encuentren en cantidades suficientes”.

 

    En una época en que lo "natural" es un importante valor añadido para los productos, debemos considerar que el origen de los abonos minerales es de lo más natural que existe: la potasa y los abonos fosfatados proceden de depósitos acumulados durante millones de años, siendo acondicionados por la industria para ponerlos a disposición de los agricultores y estos a su vez a disposición de las plantas, mientras que el nitrógeno de los abonos se obtiene a partir del aire. Por otro lado, no existe diferencia, en sus propiedades, entre los elementos nutritivos que proceden de la mineralización de las reservas orgánicas del suelo y aquellos que se suministran por medio de los abonos, llegando todos a formar parte de la materia viva.

 
 
 
  Abonos Simples:

Sólo contienen un elemento fertilizante Nitrógeno (N), Fósforo (P2O5) o Potasio (K2O).

 
  Abonos Compuestos:
 
Son los que contienen al menos dos de los tres elementos fertilizantes principales:
N
, P.
 

  Abonos Complejos ó de combinación química:
Se encuadran dentro de los abonos compuestos. Son abonos obtenidos por reacción química entre las materias primas.
Para las plantas, lo esencial es la cantidad y la calidad, esto es, la riqueza y la solubilidad de los elementos nutritivos que se ponen a su disposición.

 
Ventajas de los abonos complejos:
 

Simplificación de las faenas en la finca con el consiguiente ahorro de tiempo.

Economía de mano de obra y fuerza de tracción, que es el resultado de suprimir la operación de mezcla en la finca y repartir dos o tres elementos de una sola vez.

Mezclas mejor realizadas, más homogéneas, suprimiendo las posibles equivocaciones que se cometan al mezclar los abonos simples.

Aportación de varios elementos nutritivos a la vez, lo que evita las carencias en cualquiera de ellos.

 
En resumen, posibilitan una alimentación racional y equilibrada para cada planta.